La economía argentina registró en julio una caída mensual desestacionalizada del 2,9%, la mayor desde el comienzo de la pandemia. El retroceso redujo el crecimiento acumulado de los primeros siete meses al 1,7% y dejó al nivel de actividad cerca de encadenar dos trimestres consecutivos de contracción, condición utilizada para definir una recesión técnica.

Foto: Noticias Argentinas
La actividad económica argentina sufrió en julio una caída del 2,9% respecto de junio en la medición desestacionalizada.
Se trató del retroceso mensual más importante desde abril de 2020, cuando las restricciones aplicadas al comienzo de la pandemia provocaron una caída de magnitud excepcional.
En la comparación interanual, la actividad también volvió a terreno negativo, con una baja del 1,4%.
La actividad cayó 2,9 por ciento respecto de junio en términos desestacionalizados.
El crecimiento acumulado entre enero y julio quedó en 1,7%, por debajo del 2,2% que se registraba hasta junio.
Entre los sectores que mostraron pérdida de dinamismo aparece la intermediación financiera, mientras que el agro y la actividad minera continuaron creciendo pero a un ritmo menor.
El crecimiento acumulado entre enero y julio se redujo al 1,7 por ciento.
El dato genera preocupación porque la economía ya había registrado una contracción del 0,6% durante el segundo trimestre.
Si el tercer trimestre finalizara también con una variación negativa, Argentina ingresaría técnicamente en un período de recesión definido por dos trimestres consecutivos de caída.
Fuente: TN





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